jeudi 6 juin 2013

Me pregunto

¿Por qué trabajo gratis para un hombre con pelo sucio y camisetas de marihuana? 
¿Por que no tengo buena suerte en el ámbito laboral y me rodean amigos con carreras prometedoras?
¿Va a acabar mi inteligencia desapareciendo por el retrete?

mercredi 22 mai 2013

Eso hacíamos

Júlia me dice que escriba algo sobre "Eso hacíamos" pero las palabras se atragantan en algún lugar,  quizás es porque últimamente las intento sacar a golpes y me han declarado una guerra. A las palabras hay que cuidarlas, hay que mimarlas, hay que darles mucho amor, pienso. Si no se quedan encerradas y ahí te quedas tú con tu crisis, por bruta. Pero volviendo al tema:  he de decir que a mí me gusta mucho "Eso hacíamos", me parece el vídeo de un valiente. El vídeo de unos valientes, corrijo. Es un vídeo que no se oye. M. me dice que no entiende por qué siempre hacemos cosas que no se oyen y la verdad es que tiene razón. Yo le aseguro que siempre nos imaginamos nuestros vídeos con diálogos pero que luego pasa lo que pasa. Y pienso que no nos vendría mal aprender sonido o hacer caso a Jordi cuando nos pide veinticinco veces que revisemos si el sonido se está grabando. Me gusta la nostalgia de Eso hacíamos. Me cabreo con el presente y me apetece que nos vayamos todos a Gijón. Un Verano Fatal 3.0. ¿En qué momento se hizo tan difícil pasar tres semanas entre cabañas de madera, autobuses, pozas y coches conducidos por bolleras borrachas que quieren cocinarte chorizo a la sidra?
Pero estamos, estamos ahora. Y todavía somos capaces de mirar hacia atrás con una sonrisa y mirar adelante con miedo, pero cogiéndonos de las manos. Aunque aparezcan trabajos, subsidios, novios o exnovias. Todavía nos quedan muchas torpezas por cometer. Todavía te quedan muchas noches por dormir en las camas equivocadas. Todavía nos sonreímos cómplices y nos pasamos una mañana colonizando la casa de un amigo, travistiendo a su gata de Jean Pierre. Que por cierto, Marc, has eliminado del montaje final a la gata de Marc L., cuando seguramente era la mejor interpretación.
Me gusta "Eso hacíamos" porque casi todos actuamos fatal. Porque me recuerda a ese tono cutre y fantástico de Manderley de Jesús Garay, que es imposible lograr si no aparece. No se parece en nada. Pero hay algo de valentía, de torpeza, de una actitud de autoparodia y de reirnos de nosotros mismos que nos hace fuertes, que nos hace valientes. Que me hace querer abrazaros toda una noche. Creo que cuando estamos juntos pasa algo similar, que una fuerza torpe y mágica se apodera de todo lo que nos rodea, y nos hacemos valientes, fuertes, nos escapamos del resto. Eso hacíamos me hace echarnos de menos, y me hace pensar, sin embargo, que lo nuestro todavía no ha hecho más que empezar.



lundi 22 avril 2013

amores

Me aburre la estética de la tristeza, yo que había sido abanderada de la misma. La tristeza es una mierda, el dolor es asqueroso y el desamor es una putada que te desgarra el corazón. Sin lirismo, sin poesía. Dentro de este horror no hay literatura, no. Me encanta entrar en una librería con Unai, tomar un mosto con él en una terraza, reirnos de los que nos llaman aburridos y abuelos, saber que estoy compartiendo con él una mañana en la que performamos que es verano aunque hace bastante frío. Disfrazarme con la ropa que no me pertenece. La felicidad puede existir encima de un saco de dormir azul eléctrico, con una chica preciosa, sonriendo, hablando sin parar o haciéndonos las dormidas, siendo conscientes de que somos protagonistas de un momento de una belleza inalcanzable, que ni siquiera las películas son capaces de mostrar. Sentir arrogancia y desear que a todo el mundo le pase lo que  me está pasando. Me lo creo. Me quiero creer esta felicidad. Me aterra mi síndrome premenstrual, que existe se pongan las postfeministas como se pongan, y me vuelve loca y me hace llorar sin venir a cuento. Me encanta pasear con Júlia, aunque me duelan los pies, e imaginar que un amigo mío será el futuro amor de mi amigo Marc. Me gusta escribir historias con final feliz. "Lo difícil es quedarse", dices. Tienes toda la razón. Es difícil y es la ostia.

mardi 9 avril 2013

buscando al pelirrojo

Hoy me han hecho unas fotos por ser pelirroja. Una chica estaba haciendo un proyecto de fotografía con gente con el pelo naranja. Mientras preparaba la cámara al son de una playlist creada para la ocasión (Madonna, Grimes y los intérvalos publicitarios de Pedro Guerra) le he preguntado que cómo le ha dado por ahí. Me ha explicado que le interesa la historia de los que tienen el pelo como yo y alguna historia más sobre antropología y la representación del hombre. Después, me ha confesado que tuvo dos novios pelirrojos. Uno sin más, cuando era pequeña, y otro, el más reciente, que fue el chico por el que se fue a vivir a Lisboa. Me ha hablado un rato de ese chico, con una emoción que ha provocado mis ganas por conocer a ese portugués medio mulato con pecas y vello naranja en los brazos. Me ha parecido muy bonito que fotografiando a chicos, chicas, jóvenes y viejos pelirrojos lo que buscara fuera reencontrarse con ese exnovio. O al menos esa es la conclusión a la que he llegado.

lundi 25 mars 2013

Maricas y tetas

Un día estaba en una fiesta de bolleras. Sé que este principio no promete mucho. O si a alguien le interesa, no va a encontrar aquí líos de faldas o mejor dicho de pantalones que las faldas ya se sabe que no nos acaban de representar. Ni de  pantalones, ni de exnovias ni historias en cuartos de baño. No, hoy voy a contar la historia de una chica que se presentó en esa fiesta. Esta chica se define como bisexual, bueno no, la defino yo como bisexual porque ella no creo que quiera definirse como nada. Es de este tipo de mujeres que teóricamente habla muy bien sobre el género y la absurdidad del mismo. Sobre el peligro de las etiquetas.

Es una chica digamos "interesante" (seguro que ella, aunque sea en la intimidad si que se autodefine como interesante). Bueno, esta chica en cuestión apareció con su metro setenta y pico y su camisa impecable en esa fiesta, con ese aire de superioridad que tienen ciertas personas que como mujeres cultas saben mucho sobre el videoarte "pero que como personas están muy equivocadas". Vino y me dijo: "No te encontraba. Es que sois todas iguales". Luego repitió varias veces su comentario que le parecería ingenioso y original. Yo me quedé boquiabierta y sonreí. Le di un abrazo. Aunque en realidad me dieron ganas de decirle: vete, idiota, porque después de este comentario tengo ganas de perderte de vista. Supongo que diréis: oye, no es para tanto. O quizás pensáis: es que tiene razón la muchacha.

Puede ser que compartamos cierto imaginario, que nos guste llevar el pelo corto, flequillos imposibles, tupés de macarras, pitillos negros, camisas o camisetas de tirantes. Te aseguro que entre nosotras podemos distinguir entre estilismos diferentes dentro del sub-estilo bollero y que cada centímetro de flequillo altera el resultado del mismo. Hay tantos matices de pelocortismo como matices habrá de mechas californianas, supongo.Será similar al blanco que perciben los esquimales.

Bueno, volviendo al tema. Lo que dijo esa chica haciéndose la graciosa me cabreó mucho. Sobre todo porque el comentario vino acompañado de una actitud snob que me repateó y porque creo que más de un arty se merece un par de collejas y un "espabila" como solo puede aplicar una madre con mala leche. porque en definitiva creo que los hipsters son los nuevos gilipollas. Y porque perdona, bonita, pero a mí no me digas que soy igual que todas. Y aquí entra mi orgullo de persona minoritaria que ha sobrevivido burlas infantiles y adolescentes por ser de "los otros" para que a estas alturas de la película me metan en un montón. Que para algo soy pelirroja, zurda, bollera y tuve un aparato en el pie izquierdo cuando era cría.
¿Qué más? Que al fin y al cabo, me gusta pertenecer a este grupo de bolleras, porque somos "de los otros" y porque creo que somos un cúmulo de cosas extrañas y gustos contradictorios que una bisexual interesante y altiva difícilmente podrá comprender. Porque el otro día hablando con una persona maravillosa estuvimos debatiendo sobre nuestros gustos para llegar a la conclusión de que éramos un espécimen rarete en cuanto a gustos se refiere. Nos gustan los pelos cortos y las tetas, tocar paquetes y comer coños, nos encanta fantasear con lo fálico pero aborrecemos los penes, nos gustan los pantalones vaqueros, los cinturones y las camisas de tela, los cuellos de las chicas y sus cinturas, los calzoncillos y  los vestidos de marinero. Nos gusta esa mezcla preciosa entre la masculinidad y la feminidad, los macarras tiernas y las lolitas perversas, las bolleras mariquitas, las sensibles chulitas. O al menos, eso es lo que nos gusta a esa persona en cuestión y a mí. Que somos un par de maricas con un buen par de tetas.





dimanche 10 mars 2013

me parecía importante

- Me dijiste que no eras de las que se desenamoraba de repente.
- Lo siento Me equivoqué.

Veo nos parecía importante y algunas palabras se quedan grabadas en mi estómago.

"Si en lugar de mostrar una reconquista de sí mismo arrastrara su pasión, quizá ella se sobresaltaría. Sufriría, quizá, esta invasión de la primavera".

 He amado y me he equivocado. Yo, que me creía la defensora del amor, he sido doliente. Es cierto que también he sido la defensora de las pasiones más bajas, de la invasión de la primavera. ¿Es compatible? Todavía me aferro a que sí, a que lo es. Ahora me avergüenza mirar a la cara  a la gente a la que he dañado, no por ellos. Es por mi. No me gusta mi reflejo en ellos.

La culpabilidad. Supongo que sintiéndome culpable creo que amortiguo mi error.

Fantaseo con la idea de una casa en la que nos encontremos todas, tan jodidas, tan heridas, tan sensibles y tan bellas y podamos beber. Podamos reírnos y desearnos todas las cosas buenas. Sin resacas infernales, nada de vomiteras. Sin la seducción como horizonte irreemplazable. Sin las huellas del pasado, del dolor, de las mentiras y de los secretos en nuestros corazones y en nuestros cuerpos.

"Pero las palabras son demasiado poco. Las palabras carecen de acción y de imagen. Las palabras nunca lo dicen todo". 




jeudi 7 mars 2013

por lo que tiene de romántico

Júlia actualiza su blog compulsivamente y a mí eso me hace feliz. Me da igual que hable de Jordi, de performances, de faldas o de nuevas masculinidades. La adoro. Gracias, blogspot, por dejarme ver qué pasa en esa cabeza maravillosa. Cada vez que voy a Barcelona pienso que por qué no estoy yo allí, si adoro a mis amigos. La película que ha empezado a grabar Marc es un canto a nuestros corazones enormes y torpes, acelerados y melancólicos. Algo así. Aunque seguro que él me lo discute. Me paso el día echando de menos. Echo de menos pasear con Marc o dialogar con él eternamente cuando toca ir a dormir. Echo de menos sacar la libreta y obligarlo a que me ayude con la nueva idea que se me ha ocurrido. Imaginar que vivimos juntos. Volvernos locos, correr por las calles, volver a beber ron con coca cola. Echo de menos a diario. Está bien echar de menos, por lo que tiene de romántico. No estoy triste, no. Quizás alguno se pregunta por qué, puesto que no sé dónde voy a estar dentro de aproximadamente dos semanas. Soy feliz. Porque fantaseo con la idea de irme mañana mismo a una casita no demasiado grande pero con mucha luz y una cama que sea el centro de todo. Y crear una isla en medio de una isla. Donde podamos hacer todas esas cosas que deberíamos hacer, jóvenes y alocadas, hasta quedarnos sin fuerzas. Y echarnos a dormir hasta la mañana o la tarde siguiente, despertarnos otra vez con un pie en la vida y el otro en las películas