mercredi 12 avril 2017

medio borracha

Me he bebido una cerveza con Marc y me he ido a hacer una maleta para estos días, he visto Girls, me he bebido una segunda cerveza sola en mi casa y me he emborrachado ligeramente. Así que me dispongo a escribir cosas sinsentido que solo leerán, si acaso, Marc, Júlia y Bea (y alguna chica a la que le pase el link de este blog megamelancólico para que me vea un poco).

Júlia está en París y cada vez la quiero más. Es fuerte, porque mira que ya la quería, pero estamos en un momento extraño, revolucionado, como de autoconocimiento a veces maravilloso, a veces ansioso y a veces desesperante en el que conectamos demasiado bien. Te necesito en mi vida, tú me comprendes. Joder, cómo me gustan mis amigos.

A Marc le han robado el portátil. Es una putada. Ya lo sabéis, porque solo leéis esto Bea, Júlia, el mismo Marc o a alguna chica a la que le paso este link y a la que seguramente ya le he hablado de él, pero Marc es una de las personas más especiales, más cinematográficas y más bonitas que conozco. Marc es nuestro guía, mi Robert Mapplethorpe. Nadie ve como nosotros y nadie ve como tú. La Maldita Primavera es una obra de culto, es cine, es una película necesaria, la justificación de que el pop hará que nuestra vida sea más divertida y el evento de 2017. 4 de Mayo en el D'Autor. Además, ha cumplido mi sueño de ser una estrella del pop con una canción.

Me paso la vida enamorándome y desenamorándome. Y volviéndome a enamorar. Me encantan el amor y las chicas.

Este año he vivido una revolución. Sigo siendo igual pero joder, cada día me quiero más. Cada día me gusta más la vida, a pesar de mis ansiedades, a pesar de mis días de mierda, de las resacas físicas, emocionales y romanticidas.

Si el alcohol no me sentara mal sería alcohólica y si fuera rica sería drogadicta.

Con mi última novia no nos entendíamos mucho como pareja. Pero como amigas tenemos una relación fantástica. Desde siempre y ahora más. Cambiar el formato de las relaciones y transformar el amor romántico en algo todavía mejor es fantástico.

Creo que mi estado natural es la soltería. Cuando tengo novia me vuelvo loca, me obsesiono, me pongo dependiente y ansiosa. Cuando estoy soltera descontrolo mi vida externamente y en ese caos vital encuentro una fortaleza maravillosa y una especie de paz loca super sanas. La putada es que soy una romántica que quiere ser anarquista (¿anarquista, anarca?) relacional pero no le sale.

Un día, Diana Aller me dijo que si quería participar en su sección Cosas que pasan (de verdad) en el amor y en el sexo. Acabo de recuperar un borrador que nunca le llegué a enviar. Es de hace unos meses así que casi todo habrá cambiado pero hoy, que tengo ansia de escribir así sin hilo de nada, he decidido copiarlo y pegarlo aquí:

Tontear con una chica, enrollarte con ella y descubrir, al día siguiente, que te gusta más su ex, bastante más: Prólogo del clásico bollodrama. 

Hacer match con una chica guapa en tinder y proyectar toda una vida juntas. Empezar a hablar con ella y que tus sueños futuribles se rompan en pedazos. 

Creerse (y saberse) la más guapa del wapa. 

Conocer a otra bollera y averiguar, al instante, las ex-amantes que tenéis en común.

Dejar de hablar con una chica porque abusa de anglicismos. 

Que te deje de gustar una chica porque lleva una vida sanísima y aburridora: fotos de perros, fotos haciendo running, fotos de ropa de marca, corte de pelo perfecto. No quiero más sosas en mi vida solo bolleras entretenidas.

Desenamorarte del amor de tu vida porque hace ruido con la comida. Tengo misofonía y es una mierda, no lo puedo evitar, pero sale de mí un verdadero instinto asesino. 

Decirle a alguien "Me gustas", "Quiero pasar más rato contigo" o "Me apetece verte" y que te responda con un emoticono. A mí me jode especialmente el que manda un besito o el del pulgar hacia arriba. 

Bolleras a las que no les gustan las chicas que parecen bolleras. Mal 

Enamorarse de una hetero, saber que tienes todas las de perder y no desistir.

"Heteros" que se ponen cachondísimas contigo. Qué bien sienta al ego.  

Medir el grado de obsesión por las veces que eliminas y vuelves a guardar el número de teléfono de la susodicha en cuestión.

Medir el grado de obsesión por el tiempo que tardas entre que te despiertas y empiezas a pensar en ella. 

Poder guardar su número sin sentir la tentación de llamar o escribir aunque estés ciega y saber, por fin, que estás curada. 

Poder escuchar esa canción y saber, por fin, que estás curada. 

Cuando soy "la otra" en una relación me siento mucho más libre, mucho más yo. 

Echar de menos obscena y exageradamente a alguien con quien solo has compartido una noche (maravillosa, claro) y un café en un bar cutre.

¿Por qué me suelen gustar las chicas que viven en otra ciudad?

¿Por qué me gustan las tías que me sacan diez años o más y siempre están en otro ciclo vital?

Vivir un duelo cuando ni siquiera has vivido una relación. Cada vez me pasa más. 

Enviar un mensaje sensato y tirar todo por la borda después de tres cervezas. 

El otro día me gustó un chico. También me gustó (mucho más) su  novia. Como nunca me atraen los tíos vi la oportunidad perfecta de trío. Pero acabé enrollándome con el chico a espaldas de ella. Todo mal.  

Enamorarse en el metro, en el Condis, en la Rambla del Raval. Enamorarse todo el rato. 

Tontear sin ánimo de lucro. 

Conocer a una chica y, después del primer beso, querer más, quererlo todo y quererlo ya. 

Conocer a una chica y, después del primer beso, querer huir sin mirar atrás.

Me gustas pero me caes mal. 

Oler a alguien y saber que estás vendida. Joder, el puto olor, qué maravilla. O no. 

¿Es moral utilizar la misma lista de reproducción de spotify para follar con diferentes chicas?

Sé que tiene novia, novio y cuatro amantes. Sé que ni siquiera tiene claro si le gustan las mujeres. Sé que vive a 600 km y que tiene un cartel en la frente que dice, de forma muy clara: "Aléjate". Pero me gusta tanto...

Autoconvencerte de que eres poliamorosa o anarca relacional o ágama. Y que no te salga. 

Enamorarte de una chica que sabes que no, que no tiene muchos número de hacerte feliz pero jo, es tan mona.

Saberte sus fotos de Facebook de memoria.

La cara de felicidad, de bienfollada. Qué maravilla, cuánta belleza. 

Conocer a una bollera, saber que se ha follado a dos de tus exnovias y disimular. 

Ir a la boda de tu exnovia acompañada de tu pareja que es la exnovia de su novia (me ha pasado)

Correrte a la mínima, como un adolescente de pueblo pequeño.

O no correrte y que sea uno de los polvazos de tu vida.

Esos polvos tan maravillosos después de los que una no puede ni conciliar el sueño. Ay. 

Ser bollera nueva en una ciudad. Mola.

Desenamorarse de alguien que tiene mucho estilo es muy jodido. Porque a nadie le van a quedar tan bien esos pantalones amorfos como a ella. De hecho, el resto del mundo parecería un payaso y tú estás perfecta.

Buen carácter, inteligencia y atractivo sexual: Si tienes que prescindir de uno... ¿cuál descartas? Las que elegimos mal solemos prescindir del buen carácter. Y así nos va.

¿Cómo me la puedo quitar de la cabeza?

A veces quiero ser maricón y hacer cruising y que todo sea fácil, sin intensidades ni proyecciones románticas. 

Me gustan las chicas que parecen chicos, las chicas que parecen chicas y los chicos que parecen chicas.  

Las chicas guapas son más guapas con el pelo corto. 

Las lesbianas pecan de dramatismo, intensidad, inestabilidad y endogamia. Por lo menos, yo peco de todo eso. 

Una amiga le decía a otra amiga que, para salir del armario, tenía que decir a sus padres: "Soy lo que parezco".

Quiero vivirlo todo pero no quiero sufrir. 

No te imaginas lo feliz que te voy a hacer. 

El momento más feliz es cuando veo Escribiendo...

Cuando estás cachonda TODO, pero TODO TODO es mucho mejor

mardi 28 février 2017

La vida es mucho mejor cuando estás cachonda.


Cómo mola cuando alguien que te mola dice tu nombre, así sin más, simplemente dice: Zaida. Eso pone en demasía. Somos narcisistas, simples, y estamos hechos para el deseo.

Cómo mola cuando te mola alguien y te da dos besos. Y te impregna de un olor que se queda ahí, mientras tomáis cañas con otra gente, mientras se enrolla con su novia, mientras te paseas rozándola como quien no quiere la cosa por el bar en el que habéis coincidido. Cómo mola cuando esa persona, cuyo olor te pone muy tonta y te emociona y te hace proyectar imágenes vulgares, superficiales y fascinantes, te dice: Joder, qué bien hueles.

Qué guay vivir cosas que no has vivido.

Cómo mola acabar un polvo cantando Michael Jackson.

Cómo mola emocionarse porque los días son más largos y porque puedes quitarte el abrigo y el jersey, quedarte en camiseta de manga larga un mediodía de febrero.

Cómo mola admirar a tus amigos, por cómo sienten, por cómo viven.

Qué bien que La Maldita Primavera se vaya a estrenar YA YA YA y que Júlia me contagie su ansia de vivirlo todo como un personaje de una película demasiado guay como para haberla visto.

Qué bien cuando una empieza a quererse, a quererse de verdad. A sentir que su vida es eso que había soñado, y ese sueño no tiene nada que ver con nada material, ni con trabajos, ni con novias, ni con proyectos realizados ni deseos cumplidos.

Qué guay es saber que todo está por llegar, y que la vida es una aventura maravillosa, llena de cosas feas, pero que bueno, que aquí estamos, los despojos de la sociedad mal entendida, listos para dejarnos sorprender.

Qué bien, joder.

mardi 3 janvier 2017

enero

Después de dos semanas en un éxtasis extraño de felicidad llegó el bajón. Esperado, previsible, acentuado por resaca química, síndrome premenstrual e inicio de catarro. Así que aquí estoy, enfundada en mi sudadera favorita de días depresivos, abandonada a la pereza y a un sofá al que le he puesto una funda de nórdico absurda con motivos de chica adolescente. Y pienso que tengo tanta ansia de felicidad que me asusta la pausa, como si significara aceptar un fracaso.
He paseado por barrios que no conozco, he visto varias películas y me he quedado en silencio, posponiendo para otro día citas y cosas prácticas que no me apetecen demasiado.
Pero a pesar de todo, estoy bastante bien. El marcador está a cero y, otra vez, todo puede suceder.

jeudi 29 décembre 2016

Treinta cosas de 2016.

Siguiendo la estela de las listas de éxitos y, sobre todo, emulando a Júlia B. y Diana A., dos mujeres a las que admiro, me dispongo a hacer una lista de 30 cosas de mi 2016. Y me ha sentado muy bien. Así que, sin pensarlo demasiado, aquí van algunas de mis cosas de este año que no ha hecho más que acabar. 


- He estado soltera después de seis años encadenando parejas y lo he disfrutado (y sufrido) mogollón. 

- He cantado en una película y he decidido que quiero hacer un disco, aunque no tenga ni idea de música, no sepa escribir canciones y no tenga voz.

- El primer día de 2016 fui Aladdín, lloré y follé.

- He intentado ser poliamorosa y anarca relacional pero no me ha salido.  

- He llorado en un after y en el trabajo por la misma chica. Pero ya se me ha pasado. 

- He afianzado mi amistad con Gema y Pol, mis hermanos mayores.

- He conocido a gente muy guay y he decidido darles cosas bonitas a mis amigos, no solo a las novias. 

- He vuelto a ser intensa, loca y desmedida y me gusta bastante. 

- Me encontré a Nerea por la calle y me quedé en shock. 

- He follado por despecho y, también, buscando la redención.

- Escapé de una fiesta modernosa con Thaïs, Alexa y Cris Pastrana para ir a bañarnos desnudas en el mar. Fue nuestro inicio del verano, aderezado con estupefacientes, alcohol y oxitocina. Al día siguiente me ascendieron en el curro.

- He hecho bien una entrevista de trabajo por primera vez en mi vida.

- Me he apuntado a kick boxing aunque llevo un mes sin ir. Volveré. 

- He decidido que en 2017 dejaré de fumar definitivamente. 

- He conocido a una mujer a la que admiraba, gracias a mi groupiesmo y sobre todo, gracias al alcohol. Hemos hablado bastante, nos hemos escrito cartas vía whatsapp, le he dicho que voy a ser su exmarido, he bailado a su lado mientras ella pinchaba, hemos follado un poquito y me ha enseñado que hay que fabricar recuerdos. Así que la sigo admirando aunque a veces me dé un poquito de rabia.  

- He conducido (mal) una lancha en el mar de Menorca y he viajado dos veces a Londres.  

- He empezado a escribir el guión de la que será mi primera película junto a G.

- He ido a terapia. 

- He visto pelis fascinantes. Ahora mismo me viene a la cabeza "L'Avenir", que vi con Yery, y Carol, con Júlia, Alba, Gema y Marga.

- He cumplido 30 años y me han sentado de maravilla.

- He llorado de emoción en el estreno de la primera película de Marc Ferrer.

- He quedado con Christina Rosenvinge en el primavera sound y me ha invitado a su casa a comer espaguetis (pero no pude ir :( )

- He ideado una serie  teen sobre bolleras que se llama "Al salir del armario" con Alexa y Thais pero no sé si llegaremos a hacerla. También un programa de radio con Júlia, pero solo hemos hecho la entradilla. 

- Fuimos al ladyfest y fue maravilloso.  

- He tonteado a la vez con una chica de 21 y otra de 45 en un entorno alcohólico y laboral. 

- Me he enrollado con un chico cuando lo que quería era enrollarme con su novia. 

- He salido de terapia odiando a mis padres, cómo no. También he ido con ellos a la costa brava y les he querido muchísimo en general. 

- He recibido una noticia maravillosa de la que no puedo hablar todavía. 

- He jugado mucho con mis sobrinas, pero quiero disfrutarlas más. 


- He empezado a dejar de ser tan bienqueda. Y es la hostia. 

mercredi 7 décembre 2016

No me apetece

No me apetece no escribir, no llamar, no hacer nada, no escuchar a mi coño, mantenerme firme.

No me apetece bloquear mis impulsos, abrir la herida, llenarla de otros miedos, cuidarme durante unos meses, prepararme para un nuevo dolor, aprender a que cada vez haga menos daño, minimizar con el coño herido y el corazón feo, ponerme guapa, abrir Tinder, quedar con esa nueva chica.


samedi 19 novembre 2016

#eternoretorno

Me dispongo a limpiar la casa, que guarda señales de resacas, obsesiones y apatía.

La vida es una maravilla. Pasado mañana estaré llorando, de resaca y entrando en la semana mala del ciclo menstrual, así que voy a aprovechar las últimas horas de felicidad absurda y desmedida.


lundi 17 octobre 2016

Una amiga de una amiga

La gente está fatal. Así, en general. Yo también. Pero hoy voy a hablar de lo mal que está el resto. Utilizando el recurso de una amiga de una amiga.

El otro día, una amiga me contó que se encontró, mientras tomaba un vermut con unos amigos, a una amiga de su ex amante. Mi amiga se había enganchado a esta ex amante, de esa tan forma absurda con la que te enganchas a alguien que sabes que no te conviene, que ni te hace ni te va a hacer feliz, pero que te vuelve loca, neurótica y guapa, que te cae tan mal como te arrebata. Llámenlo adicción al rechazo, ego frágil, sexo fantástico o error de casting. El caso es que mi amiga, que se encontraba casi en el tercer acto de un duelo sin relación, estaba bastante tranquila. Así que cuando se cruzó a la amiga de su ex amante se dispuso a saludar.

La conversación que siguió se parece un poco a esta:

Amiga
¿Qué tal? Cuánto tiempo.

Amiga de ex amante
Vivo por aquí.

Amiga
Ya, ya sé.

Amiga de ex amante
¿Ya sabes? Ah, claro, que estuviste con Ex Amante en mi casa.

Amiga se pone roja.

Amiga de ex Amante.
Bueno, que ya me ha dicho Ex Amante que has decidido cortar de una forma radical, que prefieres no relacionarte con ella. 

Amiga 
(Balbucea)
Bueno, no sé, yo soy así...

Amiga de Ex Amante 
(mi Amiga cree que Amiga de Ex Amante se puso irónica, quién sabe, igual mi Amiga está dramatizando)
Ah... Eres una romántica. 

Amiga (tocándose el pelo, un poco nerviosa)
Bueno, romántica no, soy así... Pero vamos, que todo bien.

Amiga de Ex Amante (Esta vez sí, esta vez sí que se puso irónica)
Sí, ya te veo, tocándote el pelo, lo bien que estás...

Amiga
Bueno, que todo bien, que nos vemos pronto.

Dos besos y adiós.

Mi amiga se quedó muerta- Le habría gustado reaccionar mejor, ser más dura, no reírle las gracias. Pero le pilló desprevenida, y se comportó como un polluelo. La Amiga de Ex Amante no sé cómo se quedó, pero se la veía tan tranquila, en ese alarde del no romanticismo y, mucho me temo, del no vínculo. Porque claro, mostrarse vulnerable, enamoradizo, es un absoluto fracaso. ¿No es mejor vanagloriarse de sembrar el frío en las camas en las que duermes?

Aprovecho, desde este espacio de intimidad y cobardía, este blog con un formato tan antiguo como el amor romántico, tan de los dosmiles,  que solo leen dos de mis mejores amigos, para alardear de los sentimientos frágiles, de los valientes que todavía dicen que se sienten heridos, de los corazones sucios que se empeñan en volver a estar rojos, aunque para ello tengan que descargarse Tinder, tener citas absurdas, enamorarse de un par de locas, besar a desconocidas en fiestas, romper otros corazones, o enviar y reenviar mensajes inapropiados a horas inadecuadas.

Yo quiero con ellas.

Suena narcisista, dramático y romántico. Y, por supuesto, he vuelto a hablar de mí.